
Saludos, estos mensajes tienen como propósito ayudar a quienes estén receptivos a construir una base interior que los libere de la falsa matriz que continúa manteniendo a tantos en cautiverio, ofrecer un camino hacia un estado de conciencia más evolucionado y permitirles ver con mayor claridad a través de las ilusiones del mundo tridimensional.
La palabra clave en este momento es “cambio”, porque el cambio es un requisito necesario tanto para la ascensión espiritual personal como para la global. El cambio individual genera automáticamente cambio global, ya que cada verdad realizada suma y eleva la resonancia de la conciencia colectiva que alimenta el sistema de creencias de la Tierra. El cambio global a gran escala es la razón por la cual tantas personas espiritualmente despiertas eligieron estar en la Tierra en este tiempo: no para hacer, sino simplemente para SER.
A lo largo del tiempo, cada persona en cada vida ha ido sumando, sin saberlo, la energía de su conciencia a una conciencia colectiva que cambia y evoluciona automáticamente a medida que los estados individuales de conciencia cambian y evolucionan.
A medida que los seres humanos despiertan a la verdad sobre sí mismos y sobre los demás, esta conciencia colectiva comenzará a reflejarlo, facilitando a todos un acceso más sencillo a la verdad y a ideas que sostienen la unidad. El mundo ya no se limitará a rezar y desear el cambio, sino que comenzará a trabajar activamente para lograrlo, dejando de aceptar el alarmismo y las falsas afirmaciones de quienes intentan mantener el statu-quo para beneficio personal.
El cambio puede ser difícil, especialmente para quienes son nuevos en el camino espiritual, porque suele implicar soltar muchas creencias fundamentales profundamente arraigadas. Una de esas creencias, a menudo no reconocida, es la “necesidad de control”.
Estar en control le da a la persona una sensación de seguridad, corrección y comodidad dentro de su sistema de creencias, hasta que llega a un punto en su camino espiritual en el que los temas de control comienzan a rebotar de regreso hacia ella, obligándola a preguntarse por qué.
El control a menudo no se reconoce como tal porque se ha vuelto parte de la vida cotidiana para la mayoría. Padres que sienten la necesidad de ejercer control sobre la vida de sus hijos adultos. Pastores, sacerdotes, gurús y líderes políticos de todo tipo que utilizan la presión y la culpa para controlar lo que sus seguidores deben creer.
Hombres que sienten que tienen derecho a controlar a las mujeres simplemente por su género, y mujeres que a menudo hacen lo mismo. Gobiernos, expertos en todas las áreas, educación, sistemas de salud, etc., utilizan formas de control socialmente aceptadas para hacer que otros acepten lo que consideran correcto, tanto para el bien ajeno como para el propio.
Vivir en un mundo tridimensional sí requiere cierto nivel de control. Los padres necesitan controlar aspectos de la vida de sus hijos cuando son pequeños. El control sobre la propia vida y las propias decisiones es una parte necesaria de la evolución hacia el empoderamiento espiritual.
La policía necesita control en su labor y los docentes necesitan control en el aula. El control al que nos referimos aquí es el “control basado en el ego”, que sigue activo en la conciencia de muchos y que a menudo no se reconoce como tal, sino simplemente como “la forma en que se hacen las cosas”.
El control se manifiesta como la sensación de necesidad y derecho a utilizar cualquier medio necesario para hacer que las personas o las situaciones se ajusten a los conceptos del controlador sobre cómo deben ser las cosas.
El control suele estar disfrazado de una sensación de rectitud moral que hace creer al controlador que tiene razón, que está haciendo algo bueno y que está ayudando al decir, forzar, manipular o intimidar a una persona o situación para que sea, actúe, elija o haga algo de determinada manera (su manera), incluso cuando esa información no ha sido solicitada ni deseada.
- Si sigues repitiendo sugerencias sobre cómo algo podría o debería hacerse a alguien que las ignora, estás intentando controlar.
- Si insistes en que sabes qué es lo mejor para otro, ignorando su perspectiva, estás intentando controlar.
- Si te descubres intentando constantemente que personas, lugares o cosas cambien para ajustarse a lo que tú o el mundo tridimensional dicen que deberían ser (incluso si tu manera realmente es mejor), estás intentando controlar.
- Incluso las acciones más simples -como indicar cómo conducir desde el asiento trasero- pueden ser una forma de control, por lo que es importante ser muy honesto al examinar tu sistema de creencias en busca de temas de control.
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La energía subyacente del control es la creencia tridimensional de que los seres humanos están separados de Dios / la Conciencia Divina; la creencia de que no existe un “Controlador Divino” ya plenamente presente dentro de cada persona.
Es la creencia de que existen poderes distintos del Único poder, acechando en cada esquina para dañar, matar o destruir. Estas creencias generan miedo: miedo a lo que podría, puede o va a suceder si las cosas no se hacen de cierta manera o si las personas no se ajustan a determinadas normas.
La creencia de que las creaciones de Dios necesitan ser arregladas, sanadas o cambiadas es simplemente el hipnotismo de un mundo que cree estar separado de Dios.
Los hombres, mujeres, países, líderes y gobiernos que funcionan desde una conciencia de control creen tener derecho a decirles a otros qué hacer porque se consideran más sabios, más experimentados, más inteligentes o en posiciones de poder: todas manifestaciones del ego, el falso sentido personal del yo.
Permite que tu intuición te guíe al ofrecer ayuda, orientación o dirección a otros, haciéndolo siempre desde un lugar de amor y no de superioridad. Sé muy honesto respecto de si tu guía y asistencia provienen del ego o del amor.
Es un acto de amor ayudar a otro con la sabiduría, experiencia y conocimiento que has alcanzado, pero solo si y cuando la otra persona lo desea y está receptiva a recibirlo.
Nunca, a pesar de las apariencias externas, dudes de que tú y todos los seres vivos son expresiones individualizadas de una única Conciencia Divina (Dios), manifestando no un poco, sino la plenitud de Sí misma en, como y a través de cada persona. Trae esto a la conciencia cada vez que sientas la tentación de usar el control para hacer que algo o alguien sea “mejor” según tus conceptos o los del mundo tridimensional sobre lo que significa “mejor”.
Cada individuo, en algún punto de su viaje evolutivo, debe aceptar que existe un Controlador Divino dentro de cada persona, lo que a veces puede significar permitir que otro caiga de bruces si eso es lo que necesita para despertar.
Tu tarea como persona despierta es tener la mano extendida, lista para tomar la mano del otro si decide alcanzarla. Tu tarea NO es inclinarte y sacar a alguien de su experiencia personal de “fondo” sin que lo quiera, lo busque o lo pida. Puede que esa persona haya elegido específicamente sus experiencias actuales para aprender y evolucionar.
Las energías de alta resonancia de la ascensión están desplazando a casi todos fuera de alineación con su “yo” habitual, lo que provoca que muchos atraviesen cuestiones físicas, emocionales, mentales e incluso espirituales temporales, a medida que las altas frecuencias se integran.
Tal vez pensaste que el proceso de ascensión sería un período corto en el que de pronto todos comenzarían a ver la luz y la Tierra volvería a ser lo que fue creada para ser, pero la densidad acumulada de la energía terrestre requiere que la ascensión sea precisamente eso: un proceso, un proceso que solo los propios habitantes de la Tierra pueden llevar a cabo.
Puede que hayas notado que algunos alimentos ya no saben tan bien ni te resultan tan atractivos como antes. Tal vez miras tu película favorita y te preguntas por qué te parecía tan extraordinaria. La temporada navideña de este año puede no haberse sentido tan emocionante como solía serlo, y algunos están descubriendo que ya no se identifican con muchas ideas previamente aceptadas sobre cómo debe vivirse la vida para estar “bien”. Estas cosas están ocurriendo porque el cambio está ocurriendo.
El cambio no consiste en vestir conceptos viejos y obsoletos con ropa nueva y luego promocionarlos como si fueran nuevos y mejores, que es lo que intentan quienes temen perder su actual estatus de riqueza y control.
El cambio significa cambio real: pasar de un estado de conciencia ya superado, basado en la dualidad, la separación y los muchos poderes, a uno que refleje la realidad del UNO, independientemente de las apariencias externas o de lo que otros aún crean y promuevan.
Lo viejo se está yendo, se está yendo, y pronto habrá desaparecido.
Cada vez más personas están despertando a ideas basadas en la unidad y comienzan a reconocer el prejuicio y la injusticia que subyacen en muchas leyes, normas y conceptos de vida actualmente aceptados.
Quienes siguen promoviendo “los buenos viejos tiempos” como algo mejor, están viendo el mundo desde un nivel tridimensional limitado, porque el pasado solo puede reflejar la conciencia colectiva de su tiempo, que no es la conciencia del presente.
Así como la colectividad evolucionó más allá de los caballos como principal medio de transporte, la conciencia colectiva de la Tierra ahora está evolucionando más allá de la dualidad, la separación y de los poderes distintos del Único poder.
Ser quien eres y permitir que los demás sean quienes son, es amor. Bendiciones, Nosotros Somos el Grupo Arturiano.
Bendiciones de luz y claridad para todos! 💗
Juan A. Moliterni
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Simplemente (y como siempre) GRA*CIAS! abrazos y Bendiciones!