viaje en los sueños

La Automaestría es un camino espiritual de transformación y conexión a lo largo de las Cámaras. La Tercera Cámara 6D es un viaje único de autodescubrimiento, diseñado para expandir la creatividad, desbloquear la sabiduría intuitiva y el Innato, y conectarnos con el poder ancestral de la tierra y sus criaturas. Abriendo nuevos circuitos en el cerebro y el cuerpo, permitiendo transferir información entre los reinos del sueño y la vigilia. En este contexto los Kamuy-Mosir nos ayudan a enfrentar miedos ocultos y bloqueos inconscientes, liberando nuestra verdadera naturaleza.

Diferentes realidades comparten rasgos. En nuestro mundo la Amada Presencia no sólo puede habitar en los seres humanos, también puede habitar fuera de sus cuerpos, adoptando la forma de criaturas. La Amada Presencia puede adoptar la forma de un animal. Y estos están fuertemente ligados al ser humano con el que están vinculados, siendo tan fuerte este vínculo que un ser humano normal no puede separase jamás, ni siquiera más allá de una pequeña distancia, en la presente encarnación.

fylgja

En la antigua tradición nórdica, la Fylgja es un espíritu guardián que acompaña a una persona desde su nacimiento hasta su muerte, una entidad que no solo protege sino que también refleja el alma y el destino de su protegido.

La Fylgja es vista como una parte integral del individuo, una extensión de su esencia espiritual. Este espíritu guardián puede manifestarse en diversas formas, generalmente animales, que simbolizan características inherentes de la persona a la que protege. Por ejemplo, una Fylgja que toma la forma de un lobo podría simbolizar fuerza y ferocidad, mientras que una que aparece como un cisne podría representar belleza y gracia.

La Fylgja no solo actúa como un protector, sino que también está ligada al destino del individuo. Su aparición en sueños o visiones a menudo es un presagio de eventos importantes, ya sean desafíos que se avecinan o momentos de gran oportunidad. Así, la Fylgja es tanto un guardián como un guía, ayudando a la persona a navegar las complejidades de la vida y a cumplir su destino.

La idea de un espíritu guardián que acompaña y guía al individuo también tiene resonancias en las tradiciones espirituales de Oriente. En el budismo y el hinduismo, por ejemplo, existe el concepto de los Devas o espíritus protectores que guían a las almas en su viaje hacia la iluminación. Estos seres, al igual que la Fylgja, están profundamente conectados con el karma y el destino de la persona.

En el taoísmo, el concepto de un espíritu guardián también se encuentra en la creencia en los shen, espíritus benevolentes que protegen a los individuos y los lugares. Estos espíritus, vinculados al equilibrio y la armonía del universo, actúan para guiar y proteger, ayudando a mantener el flujo del Chi, la energía vital.

En Occidente, tenemos un paralelismo en la idea del ángel guardián. Los ángeles guardianes son seres celestiales asignados a proteger y guiar a los individuos a lo largo de sus vidas. Donde estos ángeles ofrecen consuelo, protección y orientación, están siempre presentes e incluso si no son visibles.

El concepto de la Fylgja también puede compararse con el “daimon” de la filosofía griega, un espíritu intermediario entre los dioses y los humanos que guía y protege. Platón describía al daimon como un guía personal que influía en la vida de una persona, llevándola hacia su verdadero propósito.

Sócrates decía que se dejaba orientar por su daimon, y lo llamaba “voz profética dentro de mí, proveniente de un poder superior”, o también “señal de Dios”. Es la voz de la interioridad, que le advertía a él cuando cometía errores, pero nunca le dijo qué hacer o lo presionó en lo siguiente a no hacerlo. Sostuvo además que todos poseen un daimon interior.

El Cuervo, en este contexto, es presentado como un animal de poder cargado de simbolismo profundo y enigmático, que actúa como guía en el camino de la transformación espiritual. Este animal es visto tradicionalmente como un mensajero entre mundos, un puente entre la vida y la muerte, entre lo visible y lo invisible. El Cuervo no solo es un símbolo de misterio, sino también de conocimiento oculto, invitándonos a explorar las sombras y a aceptar las partes de nosotros mismos que pueden estar escondidas o reprimidas. El Cuervo enseña la importancia de abrazar las transiciones, tanto individuales como colectivas, y de encontrar el valor para enfrentar los cambios sin temor. Su presencia es un recordatorio de que el final de algo puede marcar el inicio de algo nuevo, más profundo y auténtico. En su vuelo entre la luz y la oscuridad, el Cuervo nos muestra que la evolución espiritual pasa inevitablemente por el reconocimiento y la integración de los aspectos más sombríos de la vida y de nuestra propia psique. Además, el Cuervo representa la sabiduría y la visión más allá de lo evidente, invitándonos a ver más allá de las ilusiones y de las limitaciones superficiales del ego. Es un guardián que nos anima a aceptar la totalidad de nuestro ser y a descubrir la verdad oculta en cada experiencia, recordándonos que toda dificultad o sombra contiene el potencial para un aprendizaje trascendental. En este sentido, el Cuervo se convierte en un aliado poderoso para quienes buscan un renacimiento espiritual y una comprensión más amplia del propósito de su viaje en esta vida.

El Búfalo es un símbolo de poder ancestral y abundancia espiritual. Como animal de poder, representa la fuerza silenciosa, la resistencia noble, la conexión con la tierra sagrada y el respeto por lo esencial. Es un guardián de la sabiduría ancestral que camina con dignidad, recordando que lo sagrado no se grita, se encarna. La propuesta es alinearse con una frecuencia que no busca luchar, sino sostener y avanzar en unidad. El movimiento del búfalo no es impulsivo, sino consciente, firme y guiado por una memoria antigua que conoce los caminos de la transición. Cada paso del búfalo es un paso hacia la re-configuración interior: enraizamiento, silencio, visión clara y decisión. Es el llamado de la familia espiritual.

La Fylgja es una criatura sobrenatural que acompaña a una persona. Generalmente aparece en la forma de un animal, que corresponde con el carácter de la persona o estilo de vida por lo que es concebido como si fuera el alma de la persona que se separa del cuerpo (por decirlo así).

La Fylgja, en su esencia, simboliza la conexión profunda entre el ser humano y el universo espiritual. Es un recordatorio de que no estamos solos en nuestro viaje, que hay fuerzas más allá de lo visible que nos guían y protegen. La Fylgja nos enseña sobre la importancia de la introspección y la autoconciencia, de reconocer y entender los símbolos y mensajes que nos envía el universo.

En la vida moderna, la Fylgja puede servir como una herramienta poderosa para la reflexión personal. Al contemplar qué forma podría tomar nuestra propia Fylgja, podemos ganar una mayor comprensión de nuestras fortalezas y desafíos, de los aspectos de nuestra naturaleza que necesitamos abrazar o transformar. La Fylgja nos invita a mirar más allá de lo mundano y a reconocer la dimensión espiritual de nuestra existencia. Entra entonces al Mundo Cuántico y reconocer cuáles son tus Fylgja.

Bendiciones de luz y claridad para todos! 💗

Juan A. Moliterni

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